La idea de este libro vino fraguándose tanto a raís de la asistencia a alguno de los conciertos de Joaquín Sabina como en la repetida audición de sus canciones. No surgió, desde luego, de la ponderación y análisis de sus letras, consumidas como puro producto literario, aisladas de la música que las convierta en canciones. Por eso el actual estudio se presenta como n concierto de Joaquín Sabina. Con sus bises y su telonero. Que, puestos a jugar, se hace con todas las consecuencias. Se trata, eso sí, de un concierto privado, y con mucho de virtual, circunstancia que facilita realizar la selección de cansiones más apropiada para los intereses del estudio: no se busca solo escuchar y analizar las canciones preferidas por el autor sino seleccionar aquellas que, por represantativas de temas y estilos sabinianos, aseguran el acercamiento más completo a su producción.